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Ser Maestro del ritual del vuelo

José Alfredo Jiménez es el Director Académico de la Escuela de Aviación Los Halcones; su nombre es bastante musical, ¿o quizá será que recordamos cierto cantante mexicano de rancheras?, parece que al decirlo, acto seguido sonara una canción; sin embargo, este José Alfredo Jiménez es un nombre que tiene recordación no por su relación con la música mexicana, sino por la huella que ha dejado en los corazones de sus alumnos.

Hoy celebramos el Día del Maestro, aquel ser responsable de que nuestras alas se hayan abierto y hayamos podido conocer el mundo nunca antes imaginado, gracias a los conocimientos transmitidos por ellos.

Y cuando de volar se trata, entonces la tarea de educar se eleva muchos metros sobre el asfalto y el horizonte para el alumno se extiende de forma infinita y abarca la tierra y el cielo y se llena de magia y aventuras, haciendo que el milagro de Ícaro, siga siendo prodigioso aún después de muchos años de haberse hecho realidad.

Así, tal y como lo describimos, es la profesión que orgullosamente desempeña José Alfredo desde hace 20 años, la de ser Maestro.

Los Halcones

Como Director Académico de la Escuela de Aviación Los Halcones, José Alfredo ha sido testigo del crecimiento del sector aéreo a nivel nacional y no solo eso, también ha sido testigo de la fortaleza en la vocación de los pilotos y los cimientos encargados de darle a esta profesión, todo el despegue que ha adquirido en los últimos años.

También ha evidenciado cómo el Aeropuerto Olaya Herrera cuenta con pilotos embajadores por todo el mundo y es que esta terminal aérea ha sido cuna de grandes Escuelas de Aviación que han entregado a los cielos, experiencia y conocimiento.

La Escuela de Aviación Los Halcones es una institución que lleva 53 años funcionando y que nació con el objetivo de formar personal aeronáutico por competencias laborales y ofrecer servicios de educación avanzada en aviación.

Una trayectoria llena de disciplina y esfuerzo

José Alfredo viene de una formación de aviación de estado, desempeñándose durante 23 años en aviación de la Policía Antinarcóticos en la especialidad de Ala Fija. Gracias a esta experiencia pudo trabajar en distintos modelos de avión y procesos de trabajo, desde el transporte de pasajeros, carga, aviación VIP y seguridad nacional.

Los últimos años de su vida institucional los hizo desempeñándose como Teniente Coronel, tratando de enfocarse en un perfil de formación como Piloto Comercial. Después de alcanzar esta distinción, se radicó en Medellín y decidió sumarse a la enseñanza de la aviación civil en Los Halcones.

“Inicié como profesor de cátedra de muchas de las materias aeronáuticas del programa de Tripulante de Pilotos y Tripulante de Cabinas, posterior a esto, fui asignado como Instructor de Simulador, estando en esta parte volví a enseñar todo lo referente a la instrucción de vuelo” agrega.

La aviación lo encontró

La aviación llegó de forma repentina. “Cuando me encontraba en procesos de control antidrogas; hubo una convocatoria y decidí apostarle a esa parte aeronáutica. De este modo empecé a apasionarme por ella y cuando entré a la Escuela de Aviación de la Policía me conecté de por vida” puntualiza.

Y ahí lo supo, volar era lo que siempre había querido en su vida. Y con el amor a volar llegó la enseñanza, volar era el sueño y ser docente la vocación.

“Ser maestro debe nacer en coherencia desde lo que sientes, piensas y transmites. Es sembrar una semillita de lo que eres hacia las personas que te están escuchando y que pueden aprender de ti; dejar huellas bonitas y no cicatrices; en este caso, facilitamos un anhelo de vida que es lograr tener alas” comenta.

Sus alumnos, a quienes considera sus grandes maestros, le han permitido aprender y desaprender, para apasionarse más por las cosas. “Entonces tenés que estar preparado para responder una serie de por qué, que pensabas que ya estaban resueltos. Está también la mirada que tienen los estudiantes cuando van a volar, esa pasión, esa emoción contagia y hacen que cada vuelo sea diferente” dice emocionado.

El Olaya Herrera, un lugar para alzar el vuelo

Del Olaya Herrera, José Alfredo tiene palabras contundentes, que solo pueden ser de agradecimiento por este lugar en el que aprendió a volar.

“El Aeropuerto Olaya Herrera es un lugar sumamente significativo para los que nos dedicamos a esta parte de la aviación, es el sueño que reúne todos los componentes de la vida operacional” agrega.

Para él, volar lo es todo, y desde que sintió la emoción de estar en el aire, no hay una parte de su vida que no esté asociada a este ritual.

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