La misión de salvar vidas
31 agosto, 2017
Una oración por el amor
9 septiembre, 2017

Movidos por la fe

Por: Mauricio López Rueda

La visita apostólica del Papa Francisco ha atraído a cientos de miles de feligreses, quienes desde ya hacen fila para ingresar a nuestras instalaciones, donde mañana se oficiará una misa campal con el Sumo Pontífice.

A partir de las 7 de la noche de hoy viernes, abriremos nuestras puertas a todos las personas, que incluso desde el pasado miércoles, ya se encuentran acampando en las afueras de nuestro terminal, a la espera de poder presenciar la misa que el Papa Francisco, ofrecerá este sábado 9 de septiembre a las 10 de la mañana.

Las principales vías de acceso a nuestro Aeropuerto están completamente pobladas de creyentes católicos, a quienes no les ha importado el variante clima ni el acoso de los vendedores. “Nos mueve la fe. Estamos aquí para alabar al Señor y el Papa es el representante de Dios en la Tierra”, dijo Liliana Zapata, egresada de Zootecnia de la Universidad de Antioquia, casada y con hijos, que todos los domingos asiste a misa en el barrio Belén. “Yo quiero contagiarme de la humildad de Francisco, me parece un Papa genial”, concluyó Liliana, quien por lo que más pedirá durante la eucaristía de mañana, es por su salud.


Con Liliana llegaron al Olaya, desde las 5 de la mañana, Paula Hernández, Marcela Hincapié, Diana Rengifo y Flor Ángela Zapata. Las cinco son amigas por casualidad, pero desde hace más de 6 años que no se separan.
“Liliana y yo somos egresadas de la Universidad de Antioquia. Allá también conocimos a Diana, que es tecnóloga deportiva e instructora de natación. A las demás las conocimos yendo a rezar, en grupos de oraciones y alabanzas”, explicó Paula.

Con morrales repletos de ropa y comida, las cinco mujeres harán guardia en nuestros alrededores hasta que abramos las puertas y luego buscarán un cómodo rincón donde pasar la noche. Planean además despertarse a las 2 de la madrugada para la primera oración multitudinaria que oficiarán algunos de los párrocos de la comuna 15.
Ellas, con fe y entusiasmo, esperarán más de un día para ver y oír al Papa Francisco, personaje al que seguramente no podrán tocar ni abrazar, pero que, según dicen, les dará esperanzas para seguir adelante.

“Yo llevo varios meses sin empleo y sólo quiero que, por medio del Papa, Dios se acuerde de mí y me de estabilidad”, expresó Diana, mientras que Marcela espera que una bendición del pastor argentino, así sea desde la distancia, le ayude a sanar la enfermedad del corazón que padece su hija Valeria, de apenas 15 años de edad.

Esperamos que mañana cerca de un millón de personas se hagan presentes en la misa campal del Papa Francisco, una multitudinaria feligresía que, ante todo, debe tener en cuenta ciertas restricciones, como por ejemplo no llevar sombrillas ni ningún tipo de objeto metálico o corto punzante.

 [Conoce el plan especial para atender pasajeros y operación aérea durante la visita del Papa Francisco]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *